
Descubre el estado real de tu producto. Evaluación integral que identifica riesgos, prioriza mejoras y entrega una hoja de ruta 100% accionable.
Muchas empresas lanzan productos sin conocer con certeza su nivel de calidad real.
Un diagnóstico profesional no es un gasto — es la diferencia entre corregir un problema hoy o enfrentar una crisis mañana.
Exploramos flujos principales y funcionalidades críticas buscando comportamientos inesperados bajo distintos escenarios.
Medimos tiempos de carga y detectamos cuellos de botella bajo condiciones de carga básica real.
Identificamos vulnerabilidades básicas y evaluamos el manejo de datos sensibles en el sistema.
Analizamos flujos intuitivos, puntos de fricción y coherencia de la experiencia de usuario.
Revisamos la cobertura actual de pruebas, estrategia existente y gaps de automatización.
Identificamos áreas críticas que requieren refactoring o mejora técnica urgente con impacto real.
Entendemos producto, arquitectura y objetivos de negocio.
Ejecutamos pruebas y revisiones técnicas en profundidad.
Registramos defectos, riesgos y oportunidades de mejora.
Clasificamos por severidad e impacto en el negocio.
Entregamos reporte y sesión de cierre con el equipo.
Resumen de alto nivel con hallazgos críticos, riesgos identificados y recomendaciones priorizadas.
Lista completa de bugs clasificados por severidad, prioridad e impacto en el negocio.
Plan de acción con mejoras recomendadas en corto, mediano y largo plazo con responsables.
Indicadores medibles sobre el estado actual y los objetivos de mejora alcanzables.
Reunión con el equipo técnico y directivo para explicar hallazgos y responder preguntas.
Un diagnóstico profesional es el primer paso hacia la excelencia en calidad sostenida.